¿Qué es la energía geotérmica?
El término geotermia se utiliza para nombrar el conjunto de procesos industriales que permiten explotar el calor que llega a la superficie de la Tierra para producir energía útil al ser humano. Este calor procede de diferentes reacciones que se producen en las capas internas de la Tierra:
• La desintegración de isótopos radiactivos presentes en el manto y en la corteza terrestre (tales como uranio 235 y 238, torio 282, potasio 40...),
• El calor que se liberó durante la formación del planeta y que todavía continúa llegando a la superficie,
• Los movimientos entre las diferentes capas del planeta, y
• La cristalización del núcleo externo, que provoca que en la zona de transición con el núcleo interno se libere calor.
La diferencia de temperatura entre la superficie y las capas interiores de la Tierra provoca un flujo contínuo de calor hacia la superficie. Solo una pequeña parte de este calor puede ser utilizado para obtener energía.
Para poder aprovechar la energía geotérmica, esta debe encontrarse en algún cuerpo de la corteza terrestre. Este tipo de energía se suele extraer del agua que rellena los poros de las formaciones rocosas presentes en la litosfera. El agua, que, como consecuencia de las condiciones termodinámicas, adquirirá características químicas especificas, incorporando sales minerales proveninetes de la desintegración del cuerpo rocoso que lo contiene, actuará como captador y transmisor de la energía.
Un yacimiento geotérmico, por lo tanto, será el espacio de la corteza terrestre donde se localicen materiales permeables que alberguen un recurso geotérmico que pueda ser aprovechado por el hombre, y llamaremos ''recurso energético geotérmico'' solamente a aquella porción de calor que pueda ser extraída, mediante las actuales técnicas disponibles de extracción de energía, y posteriormente aprovechada por el hombre.
Clasificación de los yacimientos geotérmicos convencionales
Los yacimientos geotérmicos convencionales se clasifican según los niveles energéticos de los recursos que albergan. Se pueden clasificar en yacimientos de alta, media o baja entalpía:
• Yacimientos de alta entalpía: el foco de calor permite que el fluido se encuentre a altas presiones y temperaturas (más de 150°C). Estas caractrísticas permiten que la energía extraída de estos yacimientos se pueda utilizar para producir electricidad.
• Yacimientos de media entalpía: los fluidos se encuentran a temperaturas situadas entre los 100 y los 150°C. Esto permite que la energía extraída de estos yacimientos pueda usarse para producir electricidad mediante ciclos binarios que suele tener un rendimiento menor que si fuera extraída de un yacimiento de alta entalpía.
• Yacimientos de baja entalpía: la temperatura del fluido es inferior a los 100°C. La energía extraída de estos yacimientos se utiliza para calefacción, procesos industriales y usos en balneoterapia.

Estrategia de exploración
Para saber si es factible explotar un yacimiento geotérmico, hay que hacer un reconocimiento previo para conocer las características geotérmicas del yacimiento. Una vez reconocido el terreno, se podrá hacer una primera selección de las áreas en las que se realizará la extracción.
Posteriormente se procederá a evaluar el yacimiento, a diseñar un modelo de explotación y a hacer una valoración económica. Finalmente, el yacimiento será explotado hasta extraer toda la energía disponible. Al acabar la fase de explotación, se procederá a restaurar el terreno.
Durante las distintas fases de la investigación se utilizan diferentes técnicas de prospección que permiten alcanzar el mayor grado de fiabilidad de las actuaciones posteriores.
• Geológicas: se confirman las condiciones geológicas del yacimiento como el foco de calor, el almacén y la cobertera, con pruebas como la fotointerpretación, la sismología, la datación absoluta, entre otras.
• Geoquímicas: se confirma la existencia de fluidos geotérmicos y se definen sus características físico-químicas. Se realizan pruebas como la hidroquímica, técnicas isotópicas, geoquímica de gases y volátiles...
• Geofísicas: se delimita geométricamente el yacimiento geotérmico y se definen sus características térmicas mediante pruebas como la teledetección, la polarización espontánea y la sísmica 3D.
• Sondeos exploratorios: se confirman los datos previos y se evalua el yacimiento mediante perforación, pruebas de presión, diagrafías eléctricas...
Hay que valorar el empleo de técnicas de investigación sofisticadas, puesto que la extracción puede no verse compensada económicamente.